Mis particularidades son..digamos simplemente que son particulares. Mis secretos, la mayor parte de ellos al menos, inconfesables. Mis deseos ocultos son aquellos que sé que algún día cumpliré, no sé cuando ni como, pero lo haré. Y con eso llegamos a la parte interesante, mis más oscuros pensamientos..hay algo que siempre creí con total seguridad a pesar de no haberlo intentado nunca todavía, y es que el día que a mí se me ocurra ir un psicólogo, psicoanalísta o psico-loquesea, va a terminar bastante trastornado tras oír todo lo que ocurre dentro de esta cabecita loca que porto sobre mis hombros ¡y es que a pesar del aspecto de la nada misma que tengo, esa apariencia de no pensar, de vivir en la Luna de Valencia, pasan tantas cosas por segundo por mi mente, y tengo tantas historias que nacen a diario en ella, que por momentos tengo que hacer algo así como un reseteo!
Algunos podrán llamarlo don, pero para mí no es más que un cerebro sobrecargado de lectura, combinado con hormonas adolescentes y bastante locura esporádica.
Me encantaría poder proyectar y grabar, como si de una película se tratase, cada cosa que aparece en mis hojas en blanco, así no olvidaría los detalles, y tendría más para escribir. También sería hermoso poder plasmar en el papel cada dibujo que imagino, con la misma exactitud que lo veo, pero algo malo debo tener en las manos, porque nunca me salen igual..
Más de uno, y más de dos también, deben pensar que estoy loca, borracha o tan pasada de sueño que no coordino cerebro y dedos antes de escribir, pero lo cierto es que ninguna de esas teorías es cierta, excepto ocasionalmente la primera. Yo soy así las veinticuatro horas del día, de cada puñetero día del año.
Al que le gusta, bien, me alegro que alguien me entienda, pero al que no, pues también me alegro, porque eso significa que hay diversidad de pensamiento, que ese es el regalo más hermoso que nos da la vida.
