La ignorancia provoca mas ignorancia, ocasionando momentos incómodos, generados por los ignorantes usando símbolos de los cuales desconocen el significado, causando dolor por el simple hecho de portarlos.
No puedo entender como alguien desconoce lo que marcó la esvástica en la historia, no sólo de Alemania, sino de mundo entero. Quema las lágrimas de miles de personas, despierta dolorosos recuerdos en quienes la sobrevivieron, provoca más ignorancia, creando ignorantes violentos, irracionales que lo único que buscan es hacer daño.
No es lógico que aún haya gente que piense como él, como aquel hijo de mala madre que no merecía haber nacido. Por más diferencias que existan, no dejamos de ser todos parte de la misma raza. Las diferencias no hacen más que dar color a la vida, provocar nuevas formas de conocernos, de conocerlos y de aprender unos de otros.
Creo que ya es momento de dejar atrás todo esto, todo el dolor que provoca e mido a lo desconocido. Ese mismo dolor que se movió y transformó en odio, generando uno de los momentos más funestos y deshonrosos de la historia de la humanidad.
Puede que mis palabras estén mal redactadas, que no sean escuchadas o quizá las escuchen y las dejen de lado, lo único que tengo para añadir es que el odio podrá mover montañas, pero el respeto y la hermandad tienen más fuerza, mucha mas fuerza que el odio.
Catalina Trouillet
viernes, 23 de diciembre de 2011
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